El control con el dinero de nuestras apuestas es tan sencillo como difícil de conseguir en el juego. Si no respetamos una norma de conducta previamente fijada por nosotros mismos, lo más probable es que duremos poco en juego... y perdamos mucho más de lo que teníamos previsto de antemano.
El primer factor a tener en cuenta es el dinero en sí. No es posible invertir un par de billetes en la mesa si no estamos dispuestos a perderlos.
Siempre es bueno colocar una suma de dinero que nos permita sentirnos cómodos. No debemos tener ninguna otra preocupación, más que divertirnos en el juego. Hay que recordar que la apuesta nunca puede ser la base del pago de cuentas atrasadas. Si no un motivo más de diversión. Pura diversión.
Luego, hay que hacer un proyecto de juego y de apuesta con el dinero que hemos destinado al juego. Es bueno, por ejemplo, pensar en tener dos sesiones de mesa de dados por día. A veces nos plantearemos jugar durante la tarde y nuevamente, por la noche, jugar una nueva partida. Entonces es muy útil dividir el dinero de las apuestas en esas dos sesiones.
Siempre debemos apostar la suma de dinero que proyectamos para esa sesión. No sacar más dinero del bolsillo ni de la cuenta online del que nos habíamos propuesto. Cuando uno comienza a perder, no debe sacar su último billete o depósito. Siempre es recomendable abandonar la mesa cuando aún tenemos algún par de billetes a favor. De esta manera, al salvar un poco de dinero de una sesión que nos tiene por perdedores, podremos intentar luego otra jugada en la mesa. Cuando ganemos, siempre es un buen hábito colocar separado un poco de dinero. Si seguimos ganando, volvemos a separar proporcionalmente a la suma ganada. Y cuando la mano viene perdedora para nuestro tiro de dados, nos retiraremos sin tocar aquello que ya separamos de las ganancias.
Aquí, la llave es la disciplina. Si nos toca perder, perdemos. No conviene sacar nuestras peores cualidades ni debemos sentirnos perdedores, sino jugadores que han perdido. Necesitaremos la habilidad y la presencia de espíritu necesarias para salir de la mesa sin problemas, hayamos jugado cinco minutos o cinco horas. A veces puede ocurrir que estemos ganando, salimos y la mesa cambia. Al entrar nuevamente, comenzamos a perder. Es entonces cuando deberemos abandonar el juego, conformándonos con haber ganado anteriormente. No nos sintamos obligados a permanecer, aunque hayamos estado sólo unos minutos en el juego. Las mesas no son siempre las mismas y no hay ningún problema en abandonar la partida en pérdida, en vez de continuar apostando.
Por último, este consejo será de mucha utilidad en las apuestas: la única buena apuesta para craps es la apuesta de lugar y esto es así por dos razones: primero porque nosotros elegimos los números, y segundo porque no siempre estarán caídas todo el tiempo. Las apuestas nos serán más favorables cuando tratemos de arrojar los dados un número determinado de veces más que después de siete tiradas y esto es lo que la gente muchas veces no ve. Tampoco se entiende bien que el siete tiene matemáticamente que salir una vez de cada seis tiros y que esto se repite en todas y cada una de las jugadas.













