Hazard, crabs,... o simplemente dados

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Los dados son uno de los juegos con mayor tradición en la memoria de los pueblos y comenzaron su peregrinaje con materiales diversos, como huesos, piedras o distintas clases de maderas. Ya en la Roma Antigua se pueden encontrar juegos de dados formados por huesos, que se arrojaban dentro de los escudos de batallas entre las largas esperas de los combates. También era una forma de conocer el porvenir, ya que la forma en que caían podía representar fortuna o el destino adverso en la guerra.

La suerte que se identifica con los dados también tuvo lugar como vaticinios entre las culturas antiguas, sea en forma de huesos, de maderas talladas y pulidas, o de piedras sencillamente. Podían decidir un avance en la guerra o una retirada, al igual que los vuelos de los pájaros o las vísceras de algunos pequeños mamíferos. Todo servía en el momento de dar apoyo y seguridad a los guerreros.

Pero ya en la Roma clásica se encuentran los dados con carácter lúdico y fue un juego muy popular en el Imperio. César Augusto, Nerón y Calígula eran algunos de los admiradores más fervientes del juego de dados: apostadores entusiastas y también tramposos sin culpa. En Egipto fueron encontrados dados de 2600 años de antigüedad y se sabe incluso que los coreanos eran grandes jugadores.

Los árabes adoptaron el pasatiempo de “tirar los huesos” (origen de tirar los dados) que los legionarios habían traído al Medio Oriente durante la expansión del Imperio Romano. Tanto es así que es en Oriente donde se lo bautiza con el nombre de Azzard.

Posteriormente a través de las rutas mercantiles llega a Europa durante la Edad Media, y  alcanzó todo su esplendor en el siglo XVII, en Inglaterra donde se hizo popular en las tabernas tanto entre los nobles como con los grandes comerciantes. Los franceses lo heredaron de los ingleses y cambiaron su nombre de crabs -en el sentido de perdedor, el que va para atrás como el cangrejo, que es lo que la palabra significa en inglés- a crabes, fonéticamente similar.

Si bien los juegos de dados existen hace miles de años, el moderno juego de craps puede datarse desde hace unos cien años atrás, cuando John Winn, toda una celebridad de los dados, cambió las reglas reduciendo al máximo la posibilidad de engaño durante el juego. Lo simplificó, introdujo las apuestas de Pasar y No pasar, el Grande 6 y 8 y la apuesta contra el lanzador. Winn era un fabricante de dados que llevó los mismos a niveles superiores y aumentó la popularidad del juego.

Los dados acompañaron a los peregrinos de América, entraron a todos los salones de juego del Lejano Oeste y llegaron a ser las estrellas del casino más lujoso, desde Montecarlo hasta Las Vegas, donde los apostadores más interesados se reúnen día a día tras la emoción del juego. Ellos fueron “estrellas de cine” y la pantalla grande los muestra a un público masivo que no tarda en hacerlos sus preferidos.

Luego, ya en la era de las computadoras, crecieron por doquier los juegos de máquinas tragamonedas gratis y slot machines de dados, pero el gran momento llegó para los craps con los sitios de Internet y los juegos on line. Muchísimas variedades están a disposición de los jugadores y la cantidad y complejidad de cada apuesta lo hace cada día más popular y atractivo.


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